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“El mundo de Dunia”
La colección busca –nada más y nada menos– el objetivo de educar en la diversidad; y por lo tanto,
de acostumbrarnos al plurilingüismo; a encontrarnos, hablarnos, escucharnos, y conocernos en muchas lenguas. La colección
ya se halla traducida
y adaptada actualmente a 17 idiomas, lo que confiere un gran efecto multiplicador
a los distintos
ejemplares de “El mundo de Dunia”.
Se trata de obras destinadas, en particular, a facilitar la integración de las personas inmigradas,
la interacción cultural, la comprensión recíproca, la amistad. Son materiales educativos destinados a niños y jóvenes
con el fin de facilitarles el aprendizaje de la lengua y la cultura de acogida a partir de su propia lengua materna,
para lo que se han escogido las lenguas de los colectivos mayoritarios
de estos nuevos ciudadanos.
Estos libros, sencillos, muy bien ilustrados, son instrumento de paz, ya que procuran el entendimiento,
el conocimiento recíproco, la conciliación. Forman parte, pues, de los propósitos de una cultura de paz, cultura de la palabra
y el diálogo, que debe sustituir, de forma apremiante, a la secular cultura de imposición y dominio.
Desde siempre se ha dicho: “Si quieres la paz, prepara la guerra”. Ahora debemos proclamar, todos unidos,
convencidos de la igual dignidad de todos los seres humanos: “Si quieres la paz, ayuda a construirla con tu comportamiento
cotidiano”. ¡Parece tan lógico y factible hablar en vez de pelearse! Sin embargo, son muy numerosas las trabas que tradicionalmente
se han puesto a las soluciones pacíficas, a la conversación. Nadie gana los enfrentamientos bélicos, en los que son normalmente
los más modestos, los más débiles y frágiles los que terminan pagando las consecuencias (¡y a qué precio!), en forma de sufrimientos y muertes.
Ha llegado, pues, el momento histórico de la implicación de la gente, de su participación, de no aceptar resignadamente
los designios del poder, e influir firmemente en las decisiones de los gobernantes. En esto consiste la democracia, que se basa en la
importancia de la voz del pueblo; de todos los ciudadanos sin excepción.
Los ciudadanos del mundo lograrán que el siglo XXI sea, por fin, el siglo de la gente. Y para ser ciudadanos del mundo
lo primero que se necesita es comprenderse, acercando distancias entre quienes tienen distintas lenguas, culturas, creencias.
La alianza es el fruto del diálogo.
Por su contribución al entendimiento y diálogo, a la cultura de la palabra y la conciliación, mediante una obra
que constituye una excelente iniciativa pedagógica, me complace felicitar a los autores y a la Asociación “Punt d’Intercanvi”,
deseándoles todos los éxitos que merecen.
Federico Mayor Zaragoza
Madrid, abril de 2007
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